2 de abril de 2026

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Las "bolas de Neptuno", contaminadas con plásticos

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Las playas del Mediterráneo suelen recibir formaciones provenientes de los pastos marinos que reciben el ilustrativo nombre de «bolas de Neptuno» y un estudio de la Universidad de Barcelona descubrió que estas devuelven una buena cantidad de los microplásticos que llegan al mar

Su formación comienza con la llegada del plástico a los océanos que se acumula en los pastos marinos –o posidonea oceanica– hasta que el mar devuelve esas formaciones a las costas configurando una forma redondeada como una pelota, en diferentes tamaños.

Estas bolas de Neptuno suelen aparecer en las playas de España, Francia, Italia y Grecia durante otoño e invierno. Durante siglos las personas utilizaron estos compactos de pradera marina como embalaje, pijamas y hasta como aislantes para viviendas. Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Barcelona encontraron que estas bolas de Neptuno también funcionan para limpiar el plástico del fondo del mar.

Los microplásticos son pedazos de menos de 5 milímetros provenientes por lo general de botellas, redes de pesca y bolsas. Esto puede afectar a nuestro sistema de salud en la función ósea, en lo respectivo al cerebro y hasta en las hormonas. Si bien la contaminación por plásticos comienza en la tierra, los océanos reciben entre 1,15 y 2,41 millones de toneladas en microplásticos por año, dificultando la posibilidad de limpiarlos.

La investigación catalana

La autora del estudio de la universidad catalana, Anna Sánchez-Vidal, afirmó que la posidonia oceanica ralentiza las aguas a su paso. «Hay menos corrientes en las praderas marinas, por lo que atrapan carbono y sedimentos, y actúan como refugio para la biodiversidad», explica sobre los pastos marinos. Esto hace que se acumulen desechos plásticos allí, aunque no todo queda atrapado.

En cada otoño europeo –entre septiembre y diciembre– la posidonea pierde sus hojas y estas se enredan formando las pelotas que llegan a las playas del Mar Mediterráneo. «Al desplazarse, transportan el plástico entrelazado entre las fibras«, cuenta Sánchez-Vidal sobre esta formación marina que incluye microplásticos.

El equipo de investigación de Barcelona realizó su estudio con bolas de Neptuno recogidas en 2018 y 2019 en cuatro playas de Mallorca. Allí encontraron restos plásticos en la mitad de las hojas sueltas (hasta 600 fragmentos por kilo) y el 17% de las bolas de Neptuno juntó casi 1500 piezas por kilo. Además, Sánchez-Vidal reconoció que tras la publicación en la revista Scientific Reports «mucha gente empezó a enviarme fotos de enormes esferas de Neptuno», con plástico aún más visibles.

La integrante del Grupo de Investigación en Geociencias Marinas de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Barcelona sostiene que ven en este hallazgo «una forma que tiene el mar de devolvernos la basura que nunca debió estar en el fondo marino». Sin embargo, aclara que no deben ser vistas «como una solución, ni como una forma de limpiar la basura del mar». Además, llamó a dejar las bolas de Neptuno donde se encuentren ya que dan humedad y nutrientes a la playa, y si se remueven se perjudica al ecosistema playero.

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