Mauricio Macri partió raudamente de la reunión del PRO donde se analizaba la alianza con La Libertad Avanza para las elecciones de octubre en CABA. El exmandatario había sido anunciado como vocero de la decisión que se tomara en ese cónclave, pero apenas dejó algunas frases.
«No hay definiciones», dijo tajante, antes de subir al auto que lo esperaba en la puerta de la sede partidaria de San Telmo. También señaló que habían recibido una propuesta de LLA, que iba a ser analizada en la sede del gobierno porteño.
«Hace falta hacer más cosas para bajar el Riesgo País», dijo justo antes de partir.
A tres días del cierre de listas, la alianza entre el PRO y LLA tambalea, en particular en la Ciudad de Buenos Aires.
Antes de entraral cónclave amarillo, Macri había dicho que LLA quiere «tomar una posición totalmente dominante.»
Con esas palabras el ex presidente y titular del PRO, Mauricio Macri, había definido el tono de las negociaciones entre el partido amarillo y La Libertad Avanza en la previa del cierre de listas para las legislativas nacionales, en particular, en la Ciudad de Buenos Aires, donde la ruptura hasta al borde.
«Se debate todo», dejó abierto Macri ante la consulta respecto del rol de su primo y jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, vetado de la mesa de negociación por Karina Milei.
Las negociaciones prometen seguir de modo intenso hasta este jueves 7, día del cierre de listas. A diferencia de lo que ocurrió en provincia de Buenos Aires, donde Macri dejó el acuerdo en manos de Cristian Ritondo y Diego Santilli –quienes habían mostrado su intensión abierta de abrazarse a La Libertad Avanza–, en la Ciudad de Buenos Aires el PRO busca imponerse en la negociación antes de entregar su único bastión electoral.
Los otros dos dirigentes con procedencia del PRO ya eligieron su camino; Rogelio Frigerio avanza a un acuerdo con la Casa Rosada en Entre Ríos e Ignacio Torres lanzó una tercera vía con otros gobernadores desde la Casa de Chubut.
Las horas clave en la negociación con Karina Milei, titular del sello oficialista y armadora de la estrategia electoral, estará cruzadas por otras necesidades para la Casa Rosada. El miércoles, la Cámara de Diputados tratará los proyectos vetados por el presidente Javier Milei sobre el aumento a las jubilaciones y la emergencia en discapacidad. Si el Poder Ejecutivo quiere repetir la hazaña de los «87 héroes» para mantener el ajuste sobre la población más débil, necesitará de sus aliados del PRO.
«La tarea del PRO, desde hace casi dos años, ha sido siempre intentar generar gobernabilidad. Lamentablemente, no ha sido el nivel de gobernabilidad que la Argentina necesitaba, por eso seguimos con este nivel de Riesgo País», dejó en claro Macri en el ingreso de la sede del PRO y agregó: «Necesitamos que la Argentina vuelva a crecer a un ritmo para que vuelva incluir a todos los argentinos».
El titular del PRO no dejó dudas sobre el tono de la negociación, en la que hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia busca plantear una «posición dominante».
Macri evitó responder sobre el rol que ocupará el jefe de gobierno porteño en el cierre de las listas y también esquivó la pregunta sobre qué hará el PRO con los vetos en la Cámara baja. Ante la consulta de los periodistas en la puerta de la sede partidaria solo se volvió a dar vuelta para hablar de Boca: «Si Riquelme quiere a Boca tanto como él dice, ya sabe lo que tiene que hacer», le planteó Macri, con posición dominante.
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