En el gobierno de La Libertad Avanza, una declaración pública que no le caiga simpática a Milei puede dejarte sin trabajo. De aquello pueden dar fe los asesores Teddy Karagozian y Fausto Spotorno, pero también el ahora ex secretario de Bioeconomía, Fernando Vilella. Después de quedar en la mira de varios trolls, Julio Garro fue la última víctima de la policía del pensamiento.
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