Cacerolazos contra el Gobierno luego de la brutal represión en el Congreso
Alrededor de las 20 de este miércoles, en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense comenzaron a sonar los cacerolazos y bocinazos como forma de protesta contra el gobierno de Javier Milei, luego de una jornada violenta por la brutal represión policial en la marcha de jubilados e hinchas.
Un fotógrafo resultó herido en la brutal represión y se encuentra en grave estado
No quedan dudas de que lo único que «avanza» es la represión y la violencia. Durante la tarde que se realizaba la marcha por los jubilados, un fotógrafo resultó herido durante los incidentes que se registraron. Según lo confirmado por diversos medios, fue intervenido y está internado en grave estado en el hospital Ramos Mejía. En este contexto, se confirmó que tiene «un trauma grave de cráneo con pérdida de masa encefálico; está en el quirófano con pronóstico reservado».
Fuerte repudio del arco político a la salvaje represión en el Congreso
Funcionarios, legisladores y referentes de los distintos partidos políticos se expresaron sobre la represión de las fuerzas de seguridad contra los jubilados e hinchas de equipos de fútbol, que se manifestaron este miércoles frente al Congreso para reclamar por la recomposición de sus haberes y la mejora de sus condiciones de vida.
«Abusan de los jubilados y pretenden que se queden en la casa»
El legislador porteño Eugenio Casielles, exintegrante de La Libertad Avanza, cuestionó fuertemente el operativo policial contra la movilización de jubilados en el Congreso.
«Lo que está pasando es una vergüenza, abusan de los jubilados y pretenden que se queden en la casa», manifestó el diputado en la 750. Casielles apuntó en particular a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien, aseguró, «abusa de los débiles de manera sistemática». En ese marco, Casielles sostuvo que al Gobierno sólo le interesa «ganar elecciones» y «hablarle a su electorado»: «¿Cuál va a ser la narrativa, que les pegaron a los barrabravas?», se preguntó en Branca de vuelta.
«Nada que envidiar a Venezuela»
Cerca de las 19 de este miércoles, la Policía Federal avanzó y volvió a tomar la Avenida Rivadavia. Además, un cuerpo de agentes motorizados se emplazó en Hipólito Yrigoyen y empujó a un grupo de jubilados que, sobre la vereda, miraban la represión ordenada por el Gobierno.
«La vereda es pública, no nos tienen que correr, es de todos los ciudadanos», se quejó una de las jubiladas presentes en el lugar, desde el móvil de la 750.
Por otra parte, un hincha que participó de la convocatoria se lamentó: «Es muy triste ver cómo le pegan a la gente». Y continuó: «Yo simplemente soy un hincha y represento a mi camiseta. Nos atacaron desde que llegamos. Nada que envidiar a Venezuela, está peor que Maduro este hijo de puta de Milei».
«Desde el 2001 no recuerdo algo como lo de hoy»
Hernán Aisenberg es hincha de Boca e integrante de la Coordinadora de Hinchas. Desde las inmediaciones del Congreso, relató en la 750 lo que vivió este miércoles.
«Fue una cacería que no veía hace mucho. Desde el 2001 no recuerdo una cosa como la que vimos hoy. Llegué a las tres de la tarde y ya había camisetas y gente dando vueltas. Se olía que iba a haber algo», contó Aisenberg.
«No había vallas, eso fue lo primero que me sorprendió. Lo primero que suelen poner en una marcha es una valla para separar a la gente de la policía. Acá no, la gente estaba cara a cara con la policía. Y a eso de las tres y media de la tarde ya había un cordón de policías de 50 personas. Y la convocatoria era a las cinco pero yla policía ya habían copado la plaza del Congreso. Era desproporcionado», continuó.
Y agregó: «Después empezaron a avanzar. La represión llegó hasta la estación Saenz Peña del subte A, imaginate. Estuvieron toda la plaza tirando tiros, no es que tiraron un poquito para que la gente se moviera para atrás. Y hubo un momento en donde todo se desmadró, empezó a llegar más gente. Pensaban que iban a ir 50 barrabravas con 50 jubilados, como dijo Bullrich el otro día delirando la manifestación. Pero cuando vieron que la plaza estaba llena antes de la hora de la convocatoria, empezaron a tirar. Y lo peor es que toda la gente que estaba en la plaza del Congreso se movió para la Plaza de Mayo. O sea que hoy hubo dos represiones: en el Congreso y en la Plaza de Mayo».
Por último, no descartó que el próximo miércoles la situación de violencia se repita. «Hay motivos para pensar que esto va a seguir. La gente se fue muy enojada. El gobierno creo que lo va a sentir. Mucha gente que vino a defender jubilados votó a este gobierno, yo no tengo ninguna duda», finalizó.
«El que anda suelto, pierde»
Desde las inmediaciones del Congreso, el integrante de Identidad Taxista Néstor Piccinini contó que los disturbios empezaron cuando las fuerzas de seguridad comenzaron a disparar frente a la plaza, en la intersección de las calles Entre Ríos y Rivadavia.
«Con los escudos trataron de subir a los abuelos a la plaza, como todos los miércoles. Ellos subieron tranquilamente y después empezaron a tirar, y todavía sigue», reveló en la 750.
El integrante de Identidad Taxista advirtió que a los manifestantes que no están encolumnados en agrupaciones políticas o de jubilados son rápidamente detenidos por los efectivos: «El que anda suelto, pierde», resumió.
Espert provocó a los hinchas y se cruzó con la realidad: un jubilado que reclamaba por sus derechos
La protesta masiva de jubilados, acompañados por hinchas y trabajadores, regaló una postal de síntesis. El diputado oficialista José Luis Espert, presidente de la Comisión de Presupuesto y alfil del gobierno para frenar la ley de movilidad jubilatoria luego vetada, se cruzó con Carlos Dawlowski, el jubilado e hincha de Chacarita, que generó la solidaridad de los simpatizantes del fútbol argentino.

Más historias
Fred Machado, con cuenta regresiva en la justicia de EEUU
El Gobierno desreguló los aranceles de los colegios privados
Las 11 frases (poco claras) de Luis Caputo: no sabe donde está "el piso del dólar" y la inflación "convergerá a porcentajes internacionales" en 6 meses