2 de junio de 2026

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Los argumentos con los que la Cámara Federal favoreció a "Pepín" Rodríguez Simón

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Fabián “Pepín” Rodríguez Simón es un hombre de suerte en los tribunales de Comodoro Py. Estuvo tres años y medio prófugo en Uruguay. Con la llegada al gobierno de Javier Milei, pidió volver sin ser detenido, y consiguió su objetivo. Ahora, la Cámara Federal porteña confirmó un sobreseimiento que había dictado la jueza María Servini en una causa en la que se investigan amenazas coactivas contra Cristóbal López y Fabián de Sousa, dueños del Grupo Indalo.

“Pepín” tiene dos causas por amenazas contra López y de Sousa. Las dos tramitan ante el juzgado de Servini. El expediente más amplio, que tiene a Mauricio Macri como principal imputado, está frenado en la Corte Suprema.

En noviembre pasado, “Pepín” volvió al país. Estaba por cumplir cuatro años desde que el 8 de diciembre de 2020 tomó el Buquebus para no regresar. Escapó para no afrontar lo que sabía que se venía: una indagatoria por los aprietes a los empresarios.

El llamado para que prestara declaración como acusado recién se concretó el 18 de marzo de 2021. Como “Pepín” no apareció, la jueza Servini ordenó el 19 de mayo de ese año su captura internacional. Cinco días después, reclamó la extradición del asesor de Macri.

Rodríguez Simón se presentó en Montevideo como un perseguido político, dijo que no estaban dadas las condiciones para permanecer en el país y pidió asilo político. No logró conmover a las autoridades uruguayas, pero estiró lo más que pudo su estadía en el país vecino.

En los tribunales de Retiro lo esperaron con las puertas abiertas. Cuando volvió, Servini lo indagó por el único expediente que estaba en su juzgado. Allí la acusación se centraba en un único hecho: que entre julio y agosto de 2019, “Pepín” tomó contacto con el empresario Ricardo Benedicto, amigo y exsocio de Cristóbal López, y le hizo llegar una advertencia.

Para entonces, ya había empezado a tramitarse una denuncia por los aprietes a los dueños del Grupo Indalo, la causa 16.850/2019, que está actualmente en la Corte. López y De Sousa estaban presos, y en el gobierno de Cambiemos no había caído nada bien el inicio de la causa penal. Eso fue lo que procuró transmitir “Pepín” cuando recibió a Benedicto en su casa.

–Te hablo en nombre de Mauricio Macri, Mario Quintana, Nicolás Caputo y José Torello– le habría dicho Rodríguez Simón, según figura en la acusación.

“Pepín” le advirtió a su interlocutor que López y de Sousa no estaban midiendo las consecuencias de su denuncia y que iban a tomar venganza, afectándolos con los negocios que tenían vinculados a los juegos de azar.

Al momento de declarar, “Pepín” optó por presentar un escrito. No desmintió la existencia de la reunión. Dijo que había conocido a Benedicto por su trabajo en el Gobierno de la Ciudad y que, en varias oportunidades, lo había visitado en su casa. En 2009, Macri lo había llevado como asesor y, desde 2013, lo había puesto a controlar los asuntos vinculados al juego.

Para Servini no hubo delito. En marzo de este año, decidió sobreseer a “Pepín” por este hecho. El fiscal Guillermo Marijuán apeló su decisión, y José Agüero Iturbe sostuvo su postura ante la Cámara Federal.

“Pepín” tuvo suerte porque Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, los dos jueces que fueron trasladados a la Cámara Federal porteña durante el gobierno de Macri, confirmaron la decisión de Servini.

“Se desprende que las manifestaciones efectuadas por Rodríguez Simón en la reunión mantenida con Ricardo Benedicto no revisten entidad suficiente para ser encuadradas en un ilícito penal”, escribió Bruglia. “La posibilidad de concretar el daño anunciado no se encontraba dentro de su esfera de dominio, circunstancia que excluye la adecuación típica de la conducta que se le reprocha”, añadió.

“Al momento de los hechos, Rodríguez Simón no detentaba injerencia alguna en la adopción de medidas regulatorias respecto de las empresas dedicadas a la actividad de juegos de azar, toda vez que se desempeñaba como director de la firma YPF”, argumentó Bruglia, que también dijo que no estaba acreditado que “Pepín” haya ejercido influencia sobre terceros que sí tuvieran capacidad de decisión. Explicó que no se había verificado si había mantenido comunicaciones telefónicas o presenciales con funcionarios vinculados a ese tema. Agregó que De Sousa no había sido jamás accionista en empresas de juego de azar, por lo que no podría verse alcanzado por la amenaza.

El cargo en YPF era una formalidad para “Pepín”. Él ocupaba un despacho en la Casa Rosada junto a Torello, que era el jefe de asesores de Macri. Rodríguez Simón era el más “osado” de los consejeros del líder del PRO. De hecho, fue “Pepín” quien le propuso a Macri nombrar a Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz en comisión para evitarse el trámite de conseguir el aval del Senado. Tenía influencia a nivel nacional y a nivel de la Ciudad, que también estaba gobernada por el PRO.

Martín Irurzun quedó en minoría al plantear que la resolución de Servini era nula. Él sostuvo que se estaba haciendo un análisis aislado del rol que había jugado “Pepín” y que se estaba tomando únicamente la reunión con Benedicto obviando sus otras “advertencias” a los dueños del Grupo Indalo, que controla la señal C5N, cuya mirada crítica no caía bien en el macrismo.

“Debe evaluarse como una maniobra generalizada”, escribió Irurzun. “La constatación o no de esas situaciones exige un análisis integral y conjunto de los eventos y de sus pruebas”, agregó.

Bertuzzi, por el contrario, respaldó a Bruglia y afirmó que “el análisis tiene que ser realizado en forma autónoma”. Para Bertuzzi, no se podría hablar de amenaza porque López y De Sousa no abandonaron su denuncia por los aprietes del macrismo.

 “Tampoco es posible concluir que Rodríguez Simón hubiera proferido una amenaza con la aptitud de poder alterar la tranquilidad de los destinatarios e inducirlos y obligarlos a conducirse en contra de su real voluntad si se repara en que el propio Ricardo Benedicto –de directa vinculación con el rubro empresarial en cuestión– refirió expresamente no haberse sentido amenazado al escuchar de primera mano los dichos del imputado, a lo que cabe agregar el posterior comportamiento procesal que el nombrado, López y De Souza exhibieron en el marco de las causas en trámite ante este fuero penal y ante la justicia de faltas, lo cual da cuenta también de la ausencia de amedrentamiento alguno”, escribió Bertuzzi.

Desde que dejó de ser prófugo, “Pepín” no dejó de recibir buenas noticias por parte de los tribunales de Comodoro Py. La jueza federal María Eugenia Capuchetti lo sobreseyó también en la causa en la que se investigaba su rol en la “mesa judicial” del macrismo, donde también estaba imputado, por ejemplo, el exministro de Justicia Germán Garavano. En ese expediente. Rodríguez Simón estaba acusado de haber amedrentado a Alejandra Gils Carbó para que abandonara su puesto como jefa de los fiscales. Le hizo llegar un mensaje que decía que, si no renunciaba a la Procuración General de la Nación, iba a terminar presa junto con sus hijas.

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