14 de mayo de 2026

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Se retiró Carlos Delfino, el último de los dorados

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Fiel al estilo de la Generación Dorada, sin bombos ni platillos y casi que de manera inesperada durante una entrevista vía videollamada, Carlos Delfino anunció su retiro del básquet y se transformó en el último de los héroes de Atenas 2004 en decir adiós a la actividad, al menos profesionalmente.

«Jugar no juego más. Llegó un momento que pensé que no iba a llegar, hace un par de meses, que fue poner excusas para ir a entrenar… No tener ganas de ir. Fue un poco una mezcla de cosas y dije, bueno, llegó el momento», sorprendió el santafesino de 43 años desde su casa en Italia, durante la charla con el canal especializado DobleDoble, que contó también con la participación del exentrenador de la Selección y pieza importante en la formación de la GD, Julio Lamas.

«Por un lado me puse muy bien porque yo sufrí muchas lesiones, sufrí mucho por mi físico y dejé por tres o cuatro años. Y esta vez dije ‘estoy bien, estoy entero, puedo elegir yo’ y, bueno, no fue ni un partido espectacular ni un partido especial, no fue ninguna despedida, no fue nada de otro mundo, simplemente fue algo que siento que ya está. Desde este plano me puedo ir tranquilo y ahora viendo cositas nuevas, entre ellas el tema de poder ser entrenador», adelantó el ahora exjugador, dando pie a un cruce simpático con Lamas.

En las alturas, contra Yao Ming en Atenas 2004. (AFP)

«Hace poquito lo saludé a Julio y le dije ‘colega’, pero Julio se retiró también hace poco así que nunca llegamos a ser colegas», bromeó Delfino. A lo que Lamas contestó «no nos da el timing».

Directo al olimpo de la Selección

Dueño de un talento ofensivo pocas veces visto y de acaso el mejor lanzamiento de la Selección Argentina en este siglo, Delfino se metió en la historia grande del básquet con las medallas olímpicas conseguidas en Atenas 2004 (oro) con apenas 21 años -su mejor partido fue nada menos que en el inolvidable debut contra Serbia y Montenegro, con 8 puntos- y Beijing 2008 (bronce), ya con un rol muy importante: tercer goleador del equipo con 14,1 puntos de promedio, máximo anotador en el partido por la medalla (20 puntos y 10 rebotes en el tremendo 87 a 75 sobre Lituania) y una actuación memorable contra Grecia en cuartos de final.

Como en Atenas hacía cuatro años, la historia pintaba complicada ante los helénicos, otra vez en la misma instancia pero contra un equipo mucho más consolidado que había logrado ser campeón europeo en 2005. Y con el partido 53-53, Delfino inició una racha anotadora infernal: triple «catch and shoot» tras pase de Ginóbili al final del tercer cuarto (56-53), mismos actores y mismo resultado en el inicio del cuarto (59-55), triple desde el dribbling tras cortina de Scola en la posesión siguiente (62-55), tremenda jugada individual y penetración (64-57), fadeway y doble a falta de seis minutos para frenar una racha griega (66-63), triple desde la esquina tras pase de Oberto para romper la paridad (69-66) y otro posteo y fadeway con 3:40 en el reloj (71-68). Fueron 18 puntos seguidos para quien, como si fuera poco, terminó defendiendo el triple agónico de los griegos, errado por Vassilis Spanoulis para el triunfo 80-78 de Argentina.

A nivel Selección, «Lancha» o «Cabeza» también fue una pata importante del cuarto puesto en los Juegos de Londres 2012, siendo nuevamente tercer goleador (15,3 puntos) del equipo dirigido ya por Lamas. Además estuvo en los Juegos de Río 2016 (8º puesto) y los Mundiales de Japón 2006 (4º) y Turquía 2010 (5º; segundo goleador del equipo con 20,1), a la vez que ganó el Sudamericano 2004, el FIBA Americas 2011 (Preolímpico por entonces) y la Americup 2022.

De la Liga a los highlights en la NBA

A nivel clubes, se formó en la Liga Nacional como toda la Generación Dorada. Debutó profesionalmente con Libertad de Sunchales y luego volvió a Unión de Santa Fe -del que es hincha- para jugar en el Ascenso. Partió hacia Italia con apenas 18 años y vistió las camisetas de Reggio Calabria, emulando a Ginóbili, y Bologna antes de pegar el salto a la NBA. Fue elegido por los Detroit Pistons en el puesto 25º del Draft 2003 -el de LeBron James-, convirtiéndose en el argentino con la posición más alta en este sistema de elección de la liga estadounidense.

Yendo al piso contra el Dream Team en Londres 2012. (AFP)

Su llegada a la liga más famosa fue recién un año después, con Detroit ya campeón y nuevamente a las Finales, aunque para perderlas con los Spurs de un Ginóbili imparable. Luego pasó por Toronto Raptors, se fue al Khimki de Rusia y volvió a la NBA con Milwaukee Bucks y Houston Rockets, donde sufrió una grave lesión y empezó su racha de mala fortuna física. En la liga de las estrellas dejó jugadas para el recuerdo como una volcada post tiro libre con los Pistons -agigantada por la reacción de Shaquille O’Neal en el banco de Miami- y la mucha más conocida volcada sobre Kevin Durant ya con Houston y por Playoffs, con falta incluida y mirada pícara a un compañero tras el póster. En la NBA totalizó 548 partidos con promedios de 8 puntos, 3,6 rebotes, 1,7 asistencias y casi un robo por partido, una de sus especialidades. Es el cuarto argentino con más partidos y también figura en esa posición en puntos anotados (siempre por detrás de Ginóbili, Scola y Nocioni).

En 2017, tras participar de los Juegos Olímpicos sin club, retomó la actividad a nivel clubes nada menos que con la camiseta de Boca y luego hizo carrera en el básquet español y, sobre todo, el italiano, en diferentes categorías.

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