30 de junio de 2026

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Una vacuna más eficiente para la tos convulsa

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Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) desarrollaron una vacuna de tercera generación contra la tos convulsa, una infección respiratoria, especialmente grave en bebés y niños pequeños. Publicaron este prototipo en la revista científica Frontiers of Immunology.

La vacuna desarrollada demostró ser segura, inmunogénica y efectiva en pruebas preclínicas. Se basa en vesículas de membrana externa (VME) derivadas de la bacteria Bordetella pertussis, agente causante de la enfermedad. Esta nueva tecnología permitiría incluso la aplicación nasal y ya fue patentada en Estados Unidos y Brasil. La siguiente etapa será iniciar las pruebas clínicas con personas.

El equipo de investigación fue dirigido por la doctora Daniela Hozbor, que explicó el logro: «La vacuna que hemos logrado formular y aplicar por la vía nasal no solamente lleva a una protección contra la enfermedad severa en modelo animal, sino que también permite reducir la colonización en las vías respiratorias superiores y, así, disminuir la transmisión de la enfermedad«.

Los resultados del equipo de investigación y la tecnología basada en las VME surgen como una opción con potencial para superar las limitaciones de las vacunas existentes, tanto en términos de duración de la protección como en la reducción de contagios. «Más allá de que buscamos aumentar la eficacia y efectividad con vacunas más novedosas e innovadoras, es importante resaltar que las que se emplean hoy para controlar la tos convulsa son buenas y hay que usarlas. Si no las tuviéramos, la situación epidemiológica estaría completamente alterada, con muchos más casos de los que observamos», sostuvo la directora de la investigación.

Aumento de casos

En los últimos años hubo un resurgimiento de esta enfermedad a nivel global y empezó a afectar a Argentina: en las primeras seis semanas de este año se confirmaron 19 casos de esta tos sólo en Ciudad de Buenos Aires. Durante el mismo periodo del año pasado no hubo ningún caso. Por eso, para expertos en infectología el resurgimiento de la enfermedad se debe a la caída en las tasas de vacunación. En 2022, la cobertura de la vacuna pentavalente en menores de un año fue del 80%, cuando el umbral recomendado por la Organización Mundial de la Salud para garantizar la protección de la población y evitar la reemergencia de enfermedades prevenibles es del 95%.

Sin embargo, el resurgimiento de la enfermedad también se dio incluso entre poblaciones vacunadas. Una de las hipótesis que manejan los expertos es que la inmunidad generada por las vacunas actuales se reduce con el tiempo y no previene de manera completa la transmisión. Algunos médicos recomiendan que los adultos refuercen esta vacuna cada diez años.

La enfermedad es causada por la bacteria Bordetella pertussis y se caracteriza por ataques de tos muy violentos, acompañados por apneas o vómitos después de toser. Puede afectar a personas de cualquier edad, aunque los bebés que aún no completaron el esquema de vacunación presentan mayor riesgo. Por eso, esta infección es también conocida como tos ferina, coqueluche o «tos de los 100 días».

Actualmente el esquema de vacunación nacional para esta enfermedad contempla tres dosis en la infancia, un refuezo en la adolescencia y aplicaciones durante el embarazo y para personal de salud, especialmente quienes trabajen con infancias y lactantes. Hozbor advirtió que uno de cada cien casos de esta enfermedad puede ser mortal y que 3 de cada 5 tienen apnea. «En general, el 50% de los bebés menores de un año que se infectan necesitan atención médica», sostuvo la científica y enfatizó: «Por suerte hay vacunas que, aunque pueden mejorarse son seguras y eficaces. Antes de que existieran, la tos convulsa era la primera causa de muerte en los chicos». Así llamó a «reforzar la idea de que las vacunas son clave para salvar vidas».

Informe: Natalia Rótolo.

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