Los gritos y la discusión a cielo abierto entre diputados del PRO durante la votación contra los vetos (donde un grupo importante se abrió del apoyo al Gobierno) tuvieron una previa. Fue la reunión del bloque del día anterior, el martes por la noche. Allí, tras horas de discusión, quedó en claro que la bancada iba a votar dividida. Según las versiones más livianas, se cruzaron amargos reproches. Según las otras, directamente terminaron a los insultos. Lo cierto es que las imágenes del jefe de la bancada Cristian Ritondo increpando a Silvia Lospennato recorrieron todas las redes. Después de eso, el diputado Fernando Iglesias presentó una nota formal al presidente del bloque diciendo que se había sentido «amenazado» por Lospennato. La pregunta que se hacen todos ahora es si el bloque llegará unido a octubre o si explotará antes.
La realidad es que en el bloque del PRO hace años que conviven distintos sectores. Están los larretistas, como el diputado Álvaro González (que votó en contra de los vetos). Están los bullrichistas comandados por Damián Arabia, recientemente expulsado por Mauricio Macri de la cúpula del PRO. Ese sector, creen los amarillos paladar negro, tarde o temprano dejará de ser PRO y se pasará al bloque de La Libertad Avanza, como ya sucedió con los bullrichistas en el Congreso bonaerense y en la Legislatura porteña. Y, por último, están aquellos diputados sobre los que Mauricio Macri tiene todavía cierto ascendiente. Algunos, maliciosamente, dicen que no está claro ya cuantos son. Pero lo cierto que entre los que votaron contra Milei hay unos cuantos: María Eugenia Vidal, la misma Lospennato.
La idea que tienen –o tenían– los macristas es que después de las elecciones de octubre se iba a dar una discusión en el partido y un reordenamiento de los distintos sectores. No está claro si los de Bullrich se irán finalmente. Hay dirigentes como la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, que tiene claras intenciones de que el PRO se alinee con Provincias Unidas en el Congreso. Y habrá que ver qué quiere hacer Macri.
Pero ahora, con la interna a cielo abierto que se vivió en la sesión de Diputados, ya hay quien se pregunta: «¿Llegamos a octubre?». ¿O el bloque de Diputados del PRO explota antes, dejando a cada sector librado a irse para el lado que le resulte mejor?. Por ahora, no ocurrió y Ritondo consiguió hasta acá que la mayoría de los diputados le voten a Milei las cosas más antipopulares. Pero empieza a haber grietas, como los seis que se abrieron en la sesión del miércoles, incluida Lospennato.
A cielo abierto
La discusión que habían tenido la noche previa en la reunión de bloques, aún si incluyó insultos, no hubiera sido escenificada en el recinto si no fuera por el intercambio de chicanas que se dedicaron los del PRO en sus discursos. La gota que rebalsó el vaso, al parecer, fue el de Alejandro Finocchiaro, quien recordó que en el Parlamento inglés se sientan en gradas enfrentadas. «A la luz de algún discurso y algún voto que presiento, hoy sería magnifico que tuviésemos eso en el Congreso argentino. Porque así algunos colegas podrían, sin pudor, cruzar hacia las gradas de enfrente donde habita la alegre banda populista que quiere tumbar a este Gobierno«, afirmó, en abierta referencia a sus compañeros de bancada.
Ante eso, Lospennato reaccionó airada y comenzó una discusión que no se llega a escuchar en los múltiples videos que se filmaron del hecho, pero que algunos ayudaron a reconstruir. Ritondo en un determinado momento se da vuelta y le dice una serie de cosas con cara de pocos amigos. Según algunos, lo que le dijo fue: “Por lo menos, tené la dignidad de que si vas a votar distinto al bloque levante y andate o abstenete”. Otros, en cambio, le escucharon decirle algunas frases más fuertes.
“A mí no me gritas y no me vas a decir como tengo que votar”, fue, según estas versiones, la respuesta de Lospennato. Fernando Iglesias se metió para invitarla a cantar la marcha peronista, a lo que ella le dijo –según una versión–: “Ojalá la gente te haga ver lo prepotente que sos”. Y según la versión de Iglesias, lo que le dijo fue: Sos un provocador y ojalá te lo hagan notar en la calle”.
La versión de Iglesias consta en una carta formal que le envió a Ritondo como presidente del bloque. Dice así: «Estas fueron las palabras de nuestra compañera de bloque, Silvia Lospennato, que considero una intimidación y una amenaza. La misma diputada ha sostenido siempre que la violencia verbal conduce a la violencia física. Se lo comunico para que usted tome las medidas que considere pertinentes»
La carta, algunos dicen, la escribió para protegerse ante cualquier agresión que pueda sufrir. En cambio, fue tomada para broma por otros integrantes del bloque: «Iglesias da vergüenza ajena. Se hizo el ultraoficialista y no lo tuvieron en cuenta para ninguna lista. Quiere llamar la atención para ver si en algún momento lo llaman», le dijo a este diario otro diputado del PRO. En verdad, sí tuvo un reconocimiento todo el duro trabajo del Iglesias oficialista: el otro día consiguió un retuit de Milei.

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