La balanza comercial registró en agosto el mayor valor en lo que va del año: quedó en 1.402 millones de dólares. Sin embargo, respecto a igual mes del 2024, el intercambio comercial se desplomó 25,2 por ciento.
Con un resultado positivo por vigésimo primer mes consecutivo, de acuerdo con el informe publicado este jueves por el Indec, la estimación mostró una reducción de 473 millones de dólares a nivel interanual, contra una base de comparación muy baja.
Las exportaciones totalizaron 7.865 millones de dólares -centralmente por el repunte de ingreso de divisas relacionadas a la soja- y las importaciones, 6.463 millones de dólares -que si bien son muy abultadas, vienen declinando por el enfriamiento de la economía-. El saldo positivo generó un incremento intermensual de 54,5 por ciento: en julio había sido de 907 millones de dólares. El agro continúa siendo el principal productor de divisas, seguido por la energía, que crece en participación.
Los bienes exportados totalizaron un crecimiento interanual de 16,4 por ciento, impulsado por el alza del 15,3 por ciento en las cantidades exportadas y de 0,9 por ciento en los precios. Los datos desestacionalizados registraron una suba de 2,4 por ciento -por la contribución del sector energético- y la tendencia-ciclo creció 0,9 por ciento intermensual.
El rubro energía aportó 1056 millones de dólares a la balanza, mientras que en importaciones se fueron 307 millones de dólares: un superávit de casi 750 millones de dólares. En este punto, los especialistas ponen cautela y sostienen que en el corto plazo no será posible la entrada sostenida y generosa de divisas relacionadas con el segmento. Las esperanzas fundadas en la producción de Vaca Muerta se diluyen entre opiniones que consideran la necesidad de un desarrollo a largo plazo, basado en un boom de inversiones, para llegar a recolectar los frutos del petróleo no convencional, que posibiliten un superávit estable en el tiempo y menos dependiente de la actividad agropecuaria.
De acuerdo con un reporte de la consultora LCG, si la balanza comercial energética hubiese sido como la de 2017, donde la dependencia del gas importado fue contundente, el déficit de cuenta corriente estaría en 4,5 por ciento del PBI. Entonces, el alza en las exportaciones de energía y la reducción de importaciones en ese mismo sector resultaron claves en los términos del equilibrio en la balanza total.
Las importaciones en el octavo mes del año significaron un aumento de 32,4 por ciento en comparación con 2024, debido a el incremento de 43,3 por ciento en las cantidades y a una disminución en los precios de 7,3 por ciento. Los datos desestacionalizados registraron una suba de 0,9 por ciento, y los de la tendencia-ciclo, una caída de 0,3 por ciento, en comparación con julio de 2025.
En lo que va del 2025, la balanza acumuló un superávit comercial de 5.071 millones de dólares, con exportaciones por 55.367 millones e importaciones por 50.296 millones.
Según el Presupuesto que presentó recientemente el Ejecutivo para el próximo año, el Gobierno nacional proyecta un déficit comercial sostenido hasta 2028. El saldo de la balanza de bienes y servicios permanecerá negativo a pesar de los datos positivos del campo, la minería y la energía.
El ministerio de Economía estima que las exportaciones de bienes y servicios, impulsadas rondarían los 103.313 millones de dólares en 2025 y treparían a 131.596 millones de dólares en 2028. Las importaciones, por su parte, demandarían 105.760 millones de dólares este año y 138.500 millones de dólares cuando termine el mandato Javier Milei. De este modo, los datos dan cuenta de un pasaje entre el superávit de 16.654 millones de dólares en 2024 al déficit de 2.447 millones de dólares en 2025, y de 6.961 millones de dólares en 2028.

Más historias
Inflación por encima del 2 por ciento
Los salarios, muy lejos de su nivel pre Milei
Dólar blue, dólar hoy: a cuánto cotizan el lunes 10 de noviembre de 2025